La International Association of Coaching, IAC, dice: “El coaching es un proceso de transformación dirigido a la toma de conciencia, el descubrimiento y el crecimiento personal y profesional”.

La ICF define el coaching como la colaboración con clientes en un proceso creativo y estimulante que les sirva de inspiración para maximizar su potencial personal y profesional.

El coaching profesional es un proceso interactivo que ayuda a las personas y las organizaciones a mejorar su rendimiento y a obtener resultados extraordinarios. Los coaches profesionales trabajan con sus clientes en todo tipo de áreas: negocios, desarrollo profesional, finanzas, salud, relaciones, etc. Con el coaching profesional, los clientes establecen mejor sus objetivos, mejoran su capacidad de acción, toman mejores decisiones y aprovechan mejor sus puntos fuertes naturales.

Los coaches están preparados para escuchar, observar y personalizar su enfoque en función de las necesidades del cliente. Intentan obtener del cliente las soluciones y estrategias necesarias, creen que, por naturaleza, el cliente es creativo y cuenta con recursos. El trabajo del coach consiste en prestar su apoyo para mejorar las capacidades, los recursos y la creatividad que ya tiene el cliente.